El hornazo es uno de los platos más típicos de Salamanca y como manda la tradición, el lunes siguiente al Lunes Santo, denominado “Lunes de Aguas”, los charros nos reunimos en el campo a comer el tradicional hornazo.

El origen de esta festividad, no sé si mito o realidad, se remonta al siglo XVI cuando Felipe II asombrado por la situación “lujuriosa” en la que se encontraba la ciudad, promulgó un edicto en el cual decretó la prohibición del comercio carnal durante la cuaresma, por lo que las prostitutas debían abandonar la ciudad en un destierro temporal al otro lado del río Tormes. El responsable y encargado de vigilarlas y cuidarlas era el “Padre Putas”, quien acompañaba a los estudiantes, que regresaban a la ciudad al concluir la Semana Santa, a cruzar el río en barca para rescatar a las chicas de su exilio. Entonces organizaban una gran fiesta a la orilla del río y comían todos juntos el hornazo.

Según la zona de la provincia en la que se elabore, podemos encontrar una gran variedad de hornazos, pero sin duda me quedo con la receta del hornazo de mi madre, que si os sirve de referencia… es el hornazo que siempre se acaba primero… y por ello, con la ayuda de mi madre, lo hemos veganizado ;). Aquí os dejo la receta:

Ingredientes para la masa:

  • 500 gramos de Harina de fuerza
  • 1 vaso de aceite de oliva
  • ½ vaso de agua templada
  • ½ vaso de vino blanco
  • 25 gramos de levadura fresca
  • 10 gramos de sal

Ingredientes para el relleno:

  • Vegalomo
  • Chorizo tradicional de la marca Avus.

Preparación de la masa

  1. Comenzamos desmenuzando y diluyendo la levadura fresca en el agua, dejándola reposar unos 10 minutos.
  2. A continuación, colocamos toda la harina de fuerza en un bol (no es necesario tamizar la harina), le hacemos un hueco por la parte central y añadimos todo el agua con la levadura diluida y la sal.
  3. Seguidamente, empezamos a mezclar con la ayuda de un tenedor y cuando veamos que la masa va cogiendo consistencia, le volvemos a hacer un hueco en la parte central y añadimos el vino blanco y el aceite de oliva. Continuaremos amasando, pero llegará un momento en el que veamos que la masa va cogiendo elasticidad, por lo que llegado este punto, tenemos que espolvorear un poco de harina sobre una superficie plana, pasar la masa a esa superficie y continuar el amasado con las manos ligeramente enharinadas. Importante: Debemos obtener una masa homogénea y elástica que no se nos quede pegada a las manos.
  4. Una vez tenemos la masa lista, le damos forma redondeada, la colocamos en un bol, tapamos con un paño limpio y la dejamos reposar durante 1 hora para que duplique, aproximadamente, su volumen.
  5. Pasado ese tiempo, retiramos la masa, le damos un par de meneos y la dividimos en 2 partes. Hay que tener en cuenta, que para hacer el enrejado decorativo de la superficie, debemos dejar una pequeña parte de masa apartada para el toque final ;). En este momento ponemos a precalentar el horno 10 minutos a 180 ºC.

Preparación del Hornazo

  1. Sobre papel de horno, extendemos una de las masas con la ayuda de un rodillo y recortamos los bordes para que nos quede una base rectangular (la masa sobrante la aprovecharemos también para hacer el enrejado decorativo).
  2. Sobre esa base, vamos colocando el relleno que queramos, en este caso hemos elegido “vegalomo” y “chorizo tradicional”.
  3. Extendemos la otra parte de la masa y la colocamos sobre el relleno. Recortamos lo sobrante para que quede del mismo tamaño que la masa que nos ha servido de base, y cerramos el contorno usando los dedos para que no se abra el hornazo durante el horneado.
  4. Extendemos ahora la masa sobrante para hacer la “rejilla” decorativa que suele llevar el hornazo tradicional. Para hacerlo, lo más práctico es tener un rodillo especial para esto, que podéis encontrarlo en tiendas de menaje, grandes superficies y, como no… en internet. En caso contrario, podéis extender la masa e ir cortando tiras de masa con la ayuda de un cuchillo y colocarlas sobre la parte superior a modo de “rejilla”. Es un tema decorativo que no influirá en el sabor de nuestro hornazo.
  5. Por último, con la ayuda de un pincel, untamos un poco de aceite de oliva sobre la masa del hornazo para que coja su característico tono dorado durante el horneado.

 Horneado y presentación final del Hornazo

  1. Es el momento de pasar el hornazo (junto con su papel de horno) a una bandeja, pero antes de introducirlo en el horno, pincharemos la masa con un tenedor para que respire mientras se está horneando.
  2. Introducimos el hornazo en el horno con función calor total y horneamos unos 20-30 minutos a 180 ºC. Este tiempo es orientativo, puesto que cada horno es un mundo, así que tendréis que ir comprobando que la masa va cogiendo cuerpo, pero sin quemarse. Si veis que se tuesta demasiado la parte superior, ponedle un poco de papel de aluminio y así reduciremos el calor sobre esa zona.
  3. Pasado el tiempo, retiramos el hornazo y lo dejamos reposar. Lo normal es consumirlo templado o frío.

Con estas cantidades os salen unas 8-10 raciones. Aquí os dejo una foto del resultado final:

Yo no sé vosotros, pero a mí este hornazo me parece perfecto para cualquier comida en el campo con familiares y/o amigos, aunque no sea Lunes de Aguas. Espero que os animéis a prepararlo y lo disfrutéis tanto como yo :).  

Podéis dejarme cualquier duda, idea o sugerencia en comentarios. Muchas Gracias!

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