Una de las dudas que más puede surgir respecto a la filosofía vegana es el tema de la dieta, y si ésta, en realidad o no, aporta los nutrientes necesarios para cuidar la salud. Sobre lo anterior se ha expuesto cualquier cantidad de argumentos, de los cuales muchos son falsos y es importante aclarar algunos antes de que empieces a creer en cuentos de camino.

Ten presente que hacerse vegano no es una decisión que se toma de un día para otro, debes conocer primero cuáles son sus principios, sus beneficios, investigar todo lo relacionado a ello, ser una persona empática con el medio ambiente y, sobre todo, consultar con buenos especialistas y nutricionistas que puedan orientarte a combinar los mejores y más beneficiosos alimentos para tu dieta.

Recuerda que muchas cosas se dicen, pero no todas son ciertas.

1. Sin Carne no hay proteínas

Sin carne no hay proteínas. Si bien es cierto que las carnes y el pescado son ricos en proteínas, también es verdad que, si se consumen en exceso, como las carnes rojas, pueden traer consecuencias dañinas para la salud. Tu cuerpo necesita nutrientes, ten en cuenta que no importa de donde provengan. Lo importa es que cumplan la misma función.

Las proteínas son esenciales por sus funciones biorreguladoras y de defensa para el organismo. Y si logras determinar en cuáles alimentos encontrarlas, podrás sentir seguridad de que te estarás alimentado adecuadamente.

Entre los que contienen mayor índice proteico destacan la soja, el brócoli, espinacas, espárragos, remolacha, alubias, frutos secos, maíz, garbanzos, lentejas, avena, quinoa, espelta, seitán, entre otros.

Si te dejas aconsejar por un buen nutricionista no tendrás problemas, pero de tu parte también está en conocer los beneficios de cada fruta, semilla, aceite, vegetal, entre otros, y adoptar los que más nutrientes aporten.

2. Los veganos y la osteoporosis

Los veganos pueden tener problemas de osteoporosis. Existe una creencia falsa de que solo en los lácteos se concentra la mayor fuente de calcio, el principal mineral que cuida los huesos y ayuda a prevenir enfermedades como la osteoporosis. 

Los cierto es que sí se pueden conseguir alimentos, que no son de origen animal, con buenas cantidades de calcio. Por ejemplo, la leche de almendras, soja, avena, coco, cáñamo, arroz, almendras, nueces, sésamo, entre otras, son más saludables que la leche de vaca y, al no contener lactosa y ser más bajas en grasas, son más beneficiosas para la salud. 

Éstas se encuentran entre los alimentos que más se han puesto de moda en la dieta vegana, por su alto contenido en proteínas, fibra, calcio, potasio, magnesio, ácidos grasos omega-3, antioxidantes y vitaminas D, B1 y B2.

Además de la leche de origen vegetal, otras opciones con alto contenido de calcio son el tofu, los frijoles blancos, jugo de naranja natural, las algas, col rizado, entre otras. 

3. La dieta vegana es cara

La dieta vegana es cara. Hay que tomar en cuenta que, a pesar de que muchos alimentos veganos no son baratos, puedes compensar estos gastos con lo que te ahorras cuando prescindes de las carnes, los lácteos y los frutos del mar de la lista del mercado. 

Debes tomar en cuenta que también puedes jugar con las verduras, legumbres y frutas de temporada, que son más económicas y así ajustar tu presupuesto sabiamente. Otro ejemplo son los frutos secos, sabemos que no son económicos, pero entre ellos hay opciones que son más baratas que otras. Pasa igual con las semillas, leches vegetales o aceites, siempre podrás conseguir una alternativa de menor costo.

Sin embargo, sabemos que invertir en nuestro bienestar no tiene precio. Si lo ves desde el punto de vista de que sufrirás menos enfermedades en el futuro, gracias a una correcta alimentación vegana, ahorrarás gastos de salud.

A veces pagar por lo bueno merece la pena, pero no todo lo que es más caro o está de moda es lo mejor.  

4. El veganismo y el embarazo

Las mujeres embarazadas. Como se ha mencionado anteriormente, la asesoría de un buen experto o nutricionista es fundamental para que las dietas veganas sean efectivas y puedan generar verdaderos beneficios para la salud, sin consecuencias secundarias.

En el caso de las mujeres embarazadas, tanto ella como su bebé necesitan ingerir durante todo el proceso minerales como hierro, ácido fólico, yodo, calcio, zinc y vitaminas A, C y D, entre otros. Tanto las frutas como los vegetales contienen importantes cantidades.

Respecto a la vitamina B12, necesario para toda la etapa del embarazo y que se obtiene de alimentos de origen animal, se puede consumir de manera segura en suplementos sintéticos, que resultan muy completos y favorables. 

Las mujeres embarazadas deben considerar que durante este período tendrán que comer aquellos alimentos que aporten mayores nutrientes para un sano y equitativo desarrollo.

5. La suplementación en la dieta vegana

Los veganos deben completar su dieta con suplementos. Como ya hemos señalado, los veganos deben consumir la vitamina B12 a través de suplementos. A excepción de ésta, el resto de los nutrientes y minerales se obtienen perfectamente de alimentos de origen vegetal.

La dieta vegana no está obligada a consumir suplementos para suplir la falta de nutrientes que aportan los alimentos de origen animal, ya que ésta es muy completa.